Las hermanas Jiménez Paloalto vivieron su infancia muy cerca de muñecas, judas, máscaras y calaveras de cartón del taller de su tía Agustina.
Recuerdan que cuando terminaban la producción y se preparaban para ir a vender, envolvían las figuras en una sábana y así se las llevaban cargando.
Pero cuando el viaje era más largo y la producción más grande, armaban cajones de madera y cartón de aproximadamente 2 metros de largo y 1.50 de ancho que se transportaban en el ferrocarril express; así el traslado era fácil y relativamente económico, ellas viajaban en el vagón de pasajeros y llegaban a Guadalajara o a la ciudad de México, ahí el punto de venta era el mercado Abelardo (en el centro), y años después el mercado de Sonora.
Así pasaron muchos años; luego el taller de su tía cerró y nadie en la familia retomó el oficio.
Tiempo después, y ya en edad adulta, las hermanas decidieron revivir los conocimientos y materiales tradicionales e invertir su tiempo en la producción y venta de figuras de cartón.
A Lucía le agradan más las calaveras y Ma. Carmen se divierte detallando los rostros de los judas.
¡Visita su taller!
Si hay buen clima, tendrás la oportunidad de
ver las figuras de cartón secándose al sol.